Decimosegundo Día Los Canales de la Gracia

Decimosegundo Día

Los Canales de la Gracia

MARÍA: En su misericordia Dios no quiso hacer que el fluir de su gracia hacia ti fuera difícil y te dio un canal a través del cual puedes enriquecerte con ella en los santos sacramentos.

Un sacramento es un signo sensible, instituido por Jesucristo, a través del cual se confiere la gracia. Estos signos sensibles son como títulos que te dan un verdadero derecho a la gracia de Dios ya que él los instituyó para este propósito específico. ¡Qué tesoro hay en los santos sacramentos! ¡Qué acortado permanece el camino a la perfección a causa de ellos y qué fácil llega uno hasta Dios!

Entre las obras de piedad, siempre da el primer lugar a los sacramentos porque las otras obras pueden producir el fruto de la gracia y la misericordia, mientras que los sacramentos ciertamente lo hacen, al tener sus raíces en los méritos de Jesucristo.

Siempre te quejas de tu debilidad espiritual y sin embargo tienes a la mano los medios más seguros para ser purificada y fortalecida.

Sin los sacramentos el alma es abandonada a sí misma y no puede vivir la vida superior que, te das cuenta, brota del Corazón de Jesús.

EL ALMA: ¿Cuántas veces, oh María, no estuve perdida en engaños de piedad falsa y superficial? No he tenido cuidado de recibir los santos sacramentos porque no he apreciado su valor. La confesión y la santa comunión se han convertido para mí en una rutina un tanto molesta mientras me he dado a los caprichos de tantas prácticas de piedad estériles y vacías en las cuales busqué mis gustos y mi satisfacción. Me arrepiento amargamente por haber perdido tanto tiempo y por haberme reducido a ser como una higuera estéril, llena de hojas, pero sin fruto.

Tú, que eres la Madre de la misericordia y canal de toda gracia, obtén para mí el perdón de Jesús por tanta ingratitud y la gracia de apreciar los santos sacramentos. Hazme dócil a la gracia cuando los reciba para que, como una pequeña y humilde planta brotando al pie de la cruz, pueda recibir el fluido vital que brota del Corazón de Jesús.

ASPIRACIÓN: Oh Jesús, dame la gracia de recibir los sacramentos tanto en vida como a la hora de mi muerte.

PEQUEÑA TAREA: Si te repugna realizar algún servicio en casa, domínate por el amor de Dios sin quejarte y sin mostrar a otros tu incomodidad

Read more...

Decimoprimer Día La Gracia de María

EL ALMA: ¡Salve, oh María, llena de gracia! … Desde la tierra miserable en donde estoy, levanto mi mirada hacia ti para admirarte y te veo resplandeciente, hermosa, vestida de gloria … ¡Salve, oh Llena de gracia! Cómo parecen viles las pequeñas cosas de este mundo al lado de ti que por gracia has alcanzado las más altas cumbres de la perfección … ¡Salve, Madre de Dios, mi Madre! Tu eres el trabajo más hermoso de las manos del Señor, tu eres un monumento de la divina misericordia, tu eres la gloria de su amor… ¡Salve, oh Esposa de Dios!

Tu eres la criatura que amó tanto a Dios, quien superó la pobreza de la naturaleza humana, y voló directamente al infinito sin desviarse nunca. La gracia de Dios te prestó estas alas de amor y tú fuiste pura, inmaculada, completamente hermosa, completamente santa… ¡Salve, oh María!

Te admiro, oh Madre; los ángeles te rinden homenaje y te exaltan; las generaciones humanas te llaman “bendita” y alzan monumentos de gracias y amor a ti… tu eres la completamente santa… ¡Salve, oh María!

¡Oh! ¿Quién podría haber imaginado que una flor tan hermosa pudiera nacer de la lamentable estirpe de Adán?... Entraste a este mundo llena de gracia: ¡Salve, oh María! Soy pequeña, pero soy feliz porque soy tu criatura. Tú me cuidas, me guías, me elevas. En ti he encontrado apoyo y vida porque tú eres el canal inagotable de las misericordias divinas: ¡Salve, oh María!

¡Salve, oh María; tu dulce mirada me eleva y me hace vivir porque tu mirada está llena de misericordia! Toma en tu corazón mi alma como una pequeña flor, y, si en vez de hallar fragancia, encuentras parásitos, límpiala con tu mano llena de bondad.

¡Salve, oh María! Tú eres mi vida, mi dulzura, mi esperanza, oh llena de gracia, oh Virgen Inmaculada. Amén.

ASPIRACIÓN: Oh María, mi esperanza, a ti encomiendo mi alma.

PEQUEÑA TAREA: Abstente durante el día de actos inocentes de curiosidad.

Read more...

Décimo Día La Gracia de Dios

MARÍA: La misericordia de Dios nunca te abandona, pequeña criatura; tiene una forma de superar tu miseria y te rodea de gracia.

La gracia es un regalo sobrenatural de dios con el cual penetra los corazones, los renueva, los eleva, los transforma en él mismo. Lo que es al agua para la tierra árida es la gracia para tu corazón. El Espíritu Santo, que es el amor sustancial del Padre y el Hijo, consume tu miseria con sus regalos si la arrojas en esas llamas divinas y así el te transforma en un ser nuevo.

La gracia es el soporte de la libertad humana porque es su guía, su ayuda, su levantamiento … Tu alma está bien establecida cuando está bajo la influencia de esta gracia divina.

¿Te sientes adormecida en tu espíritu? Alza tus ojos a Dios, invoca al Espíritu Santo y ruégale que te despierte a la vida y al divino amor.

¿Te sientes deprimida y desanimada? ¡Invoca a este infinito amor para ser elevada; de esta manera te acostumbrarás a vivir en un espíritu de ofrecimiento continuo y tocarás con tu mano lo que es imposible para ti, pero muy posible para la gracia de Dios!

Tú me ves tan rica y grandiosa. Estás asombrada por esto, y aun así toda esta grandeza fue el trabajo de la gracia de Dios; tú misma me dices esto en tu saludo: Ave María, llena de gracia.

La gracia de Dios no es frugal o tacaña porque es la expansión del amor.

Tú debes, por lo tanto, desconfiar de ti misma y confiar mucho en la gracia de Dios … Ven a mí, pequeña flor de Jesús; yo arreglaré de nuevo tus pequeñas hojas, te reviviré, te sumergiré en la misericordia de Jesús. Dios me ha hecho el canal de esa gracia que deba enriquecerte y vivificarte.

ASPIRACIÓN: María, Madre de gracia, ten piedad de mí.

PEQUEÑA TAREA: Reza cinco Ave Marías para rogar del Corazón de María un tesoro de gracias.

Read more...

Noveno Día Mi Alma

EL ALMA: No solo debo conocer a Dios para amarlo, también debo conocerme a mí misma. El examen cuidadoso de mi miseria me hace aniquilarme a la vista de Dios y hace que su misericordia compasiva se rebaje incluso hacia mí. ¡Oh Señor, qué desdichada soy! Siempre me preocupo por mí misma, estoy llena de egoísmo, sigo mis caprichos, estoy llena de defectos y rasgos extraños … me encuentro llena de gusanos y estoy avergonzada. Dime, María, mi extrema miseria no obstruye el camino de la bondad de Dios hacia mí, ¿verdad?

MARÍA: Tu miseria no te separa de la misericordia de Dios cuando la reconoces y te vuelves humilde: ¡Él nunca mira con desdén a un corazón arrepentido y humillado! Dios incluso se deleita en su pobre criatura cuando esta levanta su corazón hacia él y derrama lágrimas de confianza y amor a sus pies. No temas. ¡Abraza tu cruz; descansa en mi Corazón maternal, que está lleno de amor y misericordia, y nunca te preocupes cuando percibas tu miseria, sino levanta tu voz hacia mí para que te presente ante el trono de Dios!

EL ALMA: … ¡En mí misma; ahí está el enemigo más traicionero que tengo! Es un enemigo oculto porque sale al descubierto rara vez; es un enemigo peligroso porque vive conmigo y porque yo naturalmente me resisto a pelear contra él; es un enemigo astuto porque me engaña con falsas ilusiones de bondad.

Oh María, ¿no es verdad que siempre busco una excusa para toda mi miseria? … Me enojo fácilmente si alguien señala alguno de mis defectos; busco la alabanza y me satisface; considero otros peores que yo cuando en realidad nadie es peor que yo. ¡Critico; reacciono enojada … soy un cúmulo de faltas … y aun así apenas puedo reconocer la nada que soy, tan grande es mi orgullo!

Te ruego, oh María, que tengas piedad de mí y que me enseñes un poco de esa humildad santa que te hizo tan grande para que pueda reconocerme por lo que soy y humillarme profundamente ante Dios. Amén.

ASPIRACIÓN: Oh Jesús, libera mi alma de los engaños del mal.

PEQUEÑA TAREA: Prívate de algo a la mesa.

Read more...
Subscribe to this RSS feed