Sendero Mariano Seráfico

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Se puede bien decir que el Sendero Mariano Seráfico es una verdadera guía para todos los miembros del M.I.M. Con este vademecum (guía), de hecho, cada miembro del M.I.M. está llamado a recorrer un "'sendero" de gracia y de santificación "a la luz de la Inmaculada" y tras los pasos de San Francisco de Asís, está llamado a recorrer en el mundo

el camino de la vida evangélica con la orientación y la asistencia de los Franciscanos de la Inmaculada, Hermanos y Hermanas. Lo que San Francisco de Asís decía de la Regla para los hermanos podemos extenderlo y referirlo también a este Sendero Mariano Seráfico. El Seráfico Padre decía que la Regla de los Hermanos Menores es "el libro de la vida, la esperanza de la salvación, la prenda de la gloria, la médula del Evangelio, el camino de la cruz, el estado de perfección, la llave del paraíso y el pacto de la eterna alianza" (FF 1771).

Desde el principio las comunidades religiosas de los Hermanos y Hermanas Franciscanos de la Inmaculada han tenido un círculo muy grande de fieles, unidos a ellos espiritualmente y comprometidos con ellos en el campo apostólico. Para estos fieles y con estos fieles, en virtud de la vocación universal a la santidad ( Cfr LG CAP V), el Fundador y el Cofundador de los Hermanos y de las Hermanas pensaron constituir una Asociación pública de creyentes, denominada "Misión de la Inmaculada Mediadora ", dividida en tres grupos:

1- Misioneros de la Inmaculada Mediadora con el acto de consagración.
2- Misioneros de la Inmaculada Mediadora con el Voto mariano privado.
3- Terciarios Franciscanos de la Inmaculada.

La Asociación pertenece a las Institutos de los Hermanos Franciscanos y de las Hermanas Franciscanas de la Inmaculada.

La necesidad de dar un rostro y una configuración precisa a este círculo cada vez mayor de fieles ha hecho que la erección de la Asociación pública denominada y la aprobación de la legislación pertinente ocurriese en dos momentos, una primera vez en la solemnidad de la Epifanía de 1991, con la aprobación de la Legislación de los Hermanos Franciscanos de la Inmaculada por el Arzobispo Metropolitano de Benevento, Mons. Carlos Minchiatti; la segunda vez, de forma separada e independiente por el Derecho particular de los Hermanos Franciscanos de la Inmaculada, el 24 de mayo de 1997por el Arzobispo Metropolitano de Benevento, Mons. Serafino Sprovieri.

De este modo la familia de los Hermanos y las Hermanas Franciscanos de la Inmaculada se amplía en la Iglesia y para la Iglesia extendiendo el don de la Consagración ilimitada a la Inmaculada a un número siempre mayor de fieles, con la esperanza de conducir a cada corazón que late sobre la tierra a la Consagración ilimitada a la Inmaculada Mediadora universal.